La mitad del corazón muere con la muerte del primer amor. Quizás por eso cuando volvemos a amar somos más cautos...le pedimos esa mitad que falta, a la razón.
Todo es posible de lograr, todo objetivo es alcanzable, pero no te bastará con tener fe en ello. Necesitas que alguien más tenga fe en que tú puedes hacerlo.